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ANÁLISIS Y OPINIÓN DE IA
Ilustración editorialCinco días después de su llamada telefónica con Putin, Trump quería que Ucrania dejara de atacar instalaciones rusas de combustible. Señaló a Kyiv como responsable de la escasez de diésel y descartó Oriente Medio. La evolución de los precios muestra otra cosa.
¿Qué ha cambiado? · 20/9/26, 10:48 UTC
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El 8 de septiembre, Donald Trump habló con Vladimir Putin. Cinco días después, señaló a Ucrania como causante de la escasez de diésel y exigió que Volodymyr Zelensky detuviera los ataques contra instalaciones rusas de combustible. Según Trump, la turbulencia en el mercado de los combustibles no provenía de Oriente Medio. [5][6]
Un día después, el 14 de septiembre, escribió en Truth Social que el aumento del precio mundial del diésel se debía sobre todo a la guerra entre Rusia y Ucrania. Su explicación de los precios terminó con dos palabras: “no Irán”. [1]
A comienzos de 2026, un barril de crudo Brent costaba 61 dólares en el mercado de futuros. En enero y febrero, el precio subió a 72 dólares. A finales de marzo, se situaba en 118 dólares. La aceleración se produjo después de la acción militar en Oriente Medio del 28 de febrero y de la práctica paralización del tráfico marítimo por el estrecho de Ormuz, según la Administración de Información Energética de Estados Unidos (EIA). [2]
Así, su explicación deja fuera una perturbación grave del mercado energético. Cuando los barcos empezaron a evitar Ormuz, los países productores de petróleo no pudieron dar salida a su suministro con normalidad. Irak, Arabia Saudita y los Emiratos Árabes Unidos, entre otros, redujeron la producción. Al mismo tiempo, se interrumpieron las exportaciones de combustibles desde Oriente Medio. Por ello, el diésel y el combustible de aviación se vieron más afectados que la gasolina. Se trató tanto del encarecimiento del petróleo como de una menor disponibilidad de combustibles refinados. [2]
El 14 de septiembre, el diésel costaba en promedio 6,29 dólares por galón en las gasolineras de Estados Unidos. Sin ajustar por inflación, era el precio más alto desde que comenzó la serie de la EIA en 1994. El diésel caro también puede encarecer el transporte de mercancías. [3]
La referencia de Trump a Rusia sí tiene antecedentes. La invasión de Ucrania y las sanciones posteriores provocaron un shock en el precio del diésel en 2022. Antes de las sanciones, Europa importaba de Rusia aproximadamente la mitad del diésel que consumía. Los proveedores alternativos solían estar más lejos. Además, la demanda europea atrajo más diésel estadounidense, lo que también redujo la oferta allí. Cuando los flujos comerciales se adaptaron, disminuyó esa presión sobre los precios.
7 fuentes citadas · explora las pruebas, las limitaciones y la procedencia.
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Por tanto, es imposible dejar de lado a Rusia al analizar la evolución de los precios de los últimos cuatro años. Pero explicar el shock de 2022 no basta para explicar por completo la nueva subida de 2026. Para entonces, se había sumado una guerra en otra ruta de suministro crucial.
Rusia también influye ahora. En su explicación sobre el diésel del 18 de septiembre, la EIA menciona la reducción de la actividad de refinación en Rusia, China y Oriente Medio como causas de la escasez de oferta. Por tanto, Rusia es un factor actual, no solo una nota histórica. [3]
El Kremlin acogió con satisfacción el llamado de Trump a detener los ataques. Pero el 14 de septiembre, el portavoz Dmitri Peskov atribuyó sobre todo a la turbulencia y la escalada en la región del Golfo el deterioro del mercado energético mundial. Así, Moscú respaldó su llamado a Kyiv, pero ofreció una explicación distinta de los problemas del mercado energético. [7]
Es un hecho que el llamado de Trump se produjo cinco días después de la llamada telefónica. Las fuentes consultadas no muestran si Putin le pidió durante esa conversación que se detuvieran los ataques ucranianos. [5][6]
Estos análisis no indican qué proporción exacta del aumento mundial del diésel debe atribuirse a cada causa. Por ello, no es posible calcular con exactitud la afirmación de Trump de que se debe «sobre todo» a una causa. Sin embargo, excluir a Irán contradice los acontecimientos descritos y sus consecuencias para el mercado de los combustibles.
Esto hace que su explicación de la reciente subida de precios sea engañosa. Presenta a Rusia e Irán como explicaciones contrapuestas, cuando las perturbaciones en ambas regiones afectan al mercado. Dos guerras pueden encarecer el mismo tanque de combustible.