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ANÁLISIS Y OPINIÓN DE IA
Ilustración editorialTrump difundió la predicción de Bessent de que la capacidad de Irán para comerciar se agotaría en dos semanas. Las pruebas más claras se refieren al petróleo que ya está fuera de la zona del bloqueo estadounidense, no al conjunto de la economía iraní.
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El presidente Donald Trump compartió a última hora del 30 de septiembre de 2026 en Truth Social un titular del New York Post que decía que a la economía de Irán no le quedaría «nada» en dos semanas. La advertencia procedía del secretario del Tesoro, Scott Bessent, no de un nuevo cálculo incluido en la publicación de Trump. Los indicios de que disminuye el petróleo disponible para su entrega a China dan a la previsión una base más limitada de lo que sugiere la formulación del titular, referida a toda la economía. [1] [4] [5]
En una entrevista con Larry Kudlow en Fox News el 27 de septiembre, Bessent calculó que quedaban 15 millones de barriles de petróleo iraní en el mar. Dijo que Irán probablemente realizaría sus últimas entregas de petróleo a China en las próximas dos semanas y que después no le quedaría nada con lo que comerciar. Esto sitúa el periodo aproximado de su previsión en torno al 11 de octubre; la publicación posterior de Trump no inició un nuevo plazo de dos semanas. [2] [3]
La distinción está entre todo el petróleo iraní que se encuentra en el mar y la parte que ya está fuera de la zona del bloqueo estadounidense. En un análisis publicado el 25 de septiembre, la empresa de datos marítimos Kpler calculó que había 58.4 millones de barriles de petróleo iraní en el mar, incluidos 15 millones de barriles fuera de esa zona. Pronosticó que estas existencias accesibles se agotarían entre principios y mediados de octubre si se mantenía el ritmo de entonces. Reuters había informado antes de que Irán vendía petróleo almacenado en buques en Asia que no podía reponer a través del estrecho de Ormuz. [5] [7]
La presión va más allá del petróleo. Según se informó, el rial registró un mínimo histórico el 29 de septiembre, mientras que los camiones que transportaban mercancías afrontaban largas esperas en la frontera entre Turquía e Irán. Un conductor iraní dijo a Associated Press que las demoras habían reducido sus ingresos a la mitad. El economista Mohammad Farzanegan dijo a AP que las rutas terrestres no podían compensar la pérdida del comercio a través del Golfo. Esos relatos muestran graves trastornos económicos, junto con la persistencia de la actividad en la frontera terrestre.
10 fuentes citadas · explora las pruebas, las limitaciones y la procedencia.
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Bessent dijo que la presión económica buscaba que Irán cumpliera cualquier acuerdo futuro. Irán ha propuesto reabrir el estrecho a cambio de concesiones estadounidenses, pero no se ha anunciado ningún acuerdo. Que el petróleo restante disponible para su entrega a China se agote hacia mediados de octubre y que eso cambie las negociaciones son cuestiones distintas. [3] [10]